Por Víctor Rosa
Publicado en el número 7 de la revista LA FRAGUA, junio de 2015.
Hace ya algunos años tuve la
suerte de viajar a Marruecos invitado por mi amigo Luis, el Gordo para celebrar su cumpleaños. Habíamos quedado en Tetuán y
quería aprovechar que Paco de Lucía pasaba allí unos días para cenar con él y
así podérnoslo presentar. Esa oportunidad se presenta una vez en la vida y, por
supuesto, no la iba a dejar pasar. Hice la maleta y tomé el primer ferry de la mañana. Me acompañaban Servando,
Katumba y Popo, buenos amigos y grandes músicos.
¡Dios mío! Íbamos nerviositos perdíos. Aún no creíamos lo que nos
estaba pasando.
−Quillo, ¡que vamos a conocer a Paco!
− ¡Anda ya, picha! no mientes
ruina, a mí me
