El pasado 31 de enero terminó el plazo de entrega de los trabajos para el III Concurso de Letras Flamencas La Fragua de La Isla. Por tanto, hacemos pública hoy la composición del jurado de la presente edición. El
jurado estará presidido por D. Antonio Murciano González, compositor flamenco,
poeta y filoflamenco, autor de más de cincuenta libros de prosa y poesía
publicados.
El resto de componentes son: D. José Antonio Hernández Guerrero, catedrático de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada de la UCA,
aunque cuenta con cuatro doctorados, autor de varias decenas de libros
de prosa y poesía, filoflamenco y fundador de la Peña Enrique el
Mellizo; la artista Dña. María Ávila, la Mónica, fundadora del grupo Las Mónicas, compositora, empresaria musical y socia de La Fragua; Dña. María José Coca, bailaora, cantaora, profesora de cante flamenco en el Conservatorio Profesional de Música Cristóbal Morales de Sevilla y socia de La Fragua, y D. Antonio Aparicio Mota, vocal de La Fragua, escultor, autor de numerosas obras, entre las que destaca el monumento a Camarón de La Isla situado a la entrada de San Fernando, profesor de la escuela de Artes de Jerez, miembro de la Real Academia de Bellas Artes de Cádiz y colaborador de la revista La Fragua.
Una noche mágica
Por Antonio Canales
Publicado en el número 7 de la revista LA FRAGUA, junio de 2015.
Llegué como
siempre llego, corriendo y atareado, con mi chofer y mi asistente detrás de mis
pasos, cargados con los enseres que siempre me acompañan cuando me dirijo a la
plaza del suspiro a matar al toro de la memoria. Despeinados y sudorosos,
recorríamos los interminables pasillos del Fitur que, más que un teatro, parece
la cancha severa y seca de cualquier recinto donde se suceden los deportes de
multitudes. Éramos tantos artistas que fue algo difícil y complejo saber dónde
tenía que ubicarme. Y dando vueltas y más vueltas y apremiando el tiempo del
comienzo, al fin conseguí llegar al frío y multifuncional vestuario, porque camerino no se le puede llamar a ese
despropósito de sitio. Cuando abro la doble y enorme puerta, lo primero que me
encuentro es a Lola y Manuel, sentados uno frente al otro conversando
tranquilamente, como si estuviesen en Triana un día cualquiera.
Nos saludamos
entre bromas y recuerdos y, poco a poco, empezaron a llegar otros artistas, entre
ellos los que me iban a acompañar en esa noche tan especial. Todas las miradas
se centraban en aquel hombre barbudo, sereno y pícaro que inundaba la sala con
su sola presencia. Y fuimos acercando paños para la hora del sacrificio… y se
fue despejando el cubículo de azulejos, lavabos, cientos de duchas y taquillas
ordenadas y feas. En ese momento, todo se tornó un ritual maravilloso... Él,
Molina, se puso en marcha como un resorte y dijo: “Lola, me voy a duchar para
quitarme el polvo del mundo y salir al escenario limpio como la patena.” Ella
me mira y me suelta: “Se duchó esta mañana en casa también.” A él le escucho en
la lejanía y con el eco que provocan esos vestuarios amorfos: “Es que, Lola de
mi alma, si no me siento así, no puedo subir al estrado de lo innombrable.” Yo
la miré y me eché a reír... Él se percató de mis risas y me dijo: “Antoñito, no
confundas la limpieza con lo presumido…” Yo asentí como un niño entregado a
aquel chamán al que adoré, adoraba y adoraré mientras me quede mi último
aliento de vida.
En ese momento,
Lola sacó de la trajera un traje impoluto de color blanco roto como la sal al
sol, y unos zapatos lustrados con tal saña que parecían espejos de agua
cristalina. Él se metió en el baño y comenzó el rito de sus abluciones... “Antonio,
¿tienes champú?”, me pregunta a voces. “Sííí,
Manuel”, contesto yo. Al rato: “Antonio, ¿tienes colonia de Nenuco?” “Sííí…”, vuelvo a contestar. “Es que si
no se pone colonia de bebé no se siente limpio”, me dice la Lola entre risas...
Y al poco rato, sale aquel profeta con las barbas y el pelo mojado, enfundado
en aquel traje de dioses y con una luz cegadora envolviendo su delgada figura…
y lo primero que me pide es un peine. Yo, claro está, lo primero que le
contesto es: “¿ves como eres un presumido como todos los artistas?” Y él, sin
decirme ni una palabra, se echa a reír y me pregunta, desviando mi comentario: “¿Así
vas a salir hoy a bailar?” “Sí”, contesto yo... Y me dice: “¡Qué alegría poder
salir así tan cómodo a bailar, sentarte donde quieras y que no se arruguen las
cosas! Es algo que siempre envidiaré de los bailaores... Además,
Antoñito, tú siempre rompiendo moldes… eso me gusta, Canales. Pero
acuérdate de tu abuelo y de Triana siempre, aunque vayas vestido de bombero.” La
Lola y yo explotamos de las risas. A esto que se levanta y abre su
ametralladora de cuerdas, que la coge y la trata como si fuese el vellocino...
la limpia, la templa, la mira... la suena de pie, a su forma, y eleva la voz y
la mirada al cielo solo unos instantes para decir: “¡Ay, compadre mío! Si no
fuese por lo que te camelo, no me
saca de San Juan de Aznalfarache ni diez mil carabineros.” Y empieza a
describirme su vida en San Juan, esos veranos, esa terraza, ese buen vivir que
los años te van permitiendo... Todo el día cómodo, sus comidas, en chilaba,
fresquito y a su manera... Con su Lola y sus cosas a la mano. Yo le digo: “Manuel,
siéntate, que falta aún bastante y te vas a quedar como la estatua de Rodrigo
de Triana”; y salta la Lola: “¡En seguía
se va a sentar! Eso es imposible”. Él se vuelve y me dice sonriente: “Ahora sí
te consiento que me llames presumido, pero yo no permito que las rayas de mis
pantalones y de mi vestuario se rompan antes de que se rompa mi corazón”… Y me
quedé sin palabras. Después vinieron las fotos, las bromas. Su mirada entre
bastidores viéndome bailar, y ya, para el colmo de aquella noche memorable, la
escena se derramó en perfumes. Salió aquel poeta como el sacerdote que oficia
la letanía más divina. Y acabó, con su grito y su susurro, embrujando el aire
que respirábamos y secando con su pañuelo de dulzura las lágrimas que sin
remedio derramamos. A él se le partieron, no las líneas de su ropa, sino el
alma y el corazón a un mismo tiempo... Simplemente, MANUEL MOLINA.
Trini de La Isla ...con Camarón
Publicado en el número 7 de la revista LA FRAGUA, junio de 2015.
Trini de La Isla. Cantaor
Nunca tuve el placer de coincidir con José. La
única vez que lo escuché en directo fue en Semana Santa, un Jueves Santo que
iba andando por la calle Real y escuché una voz que me llegó al alma desde un
balcón, y cuando pude verlo más de cerca, era Camarón. Se me quedó grabado para
el resto de mi vida porque no era normal su voz, su afinación, su fuerza. Esa
garganta era de otro planeta.
A MIS HERMANOS. Diego Clavel
A mis hermanos, 2014
Diego Clavel nos presenta su última obra en un doble CD donde hace un enciclopédico paseo por casi dos decenas de palos. Un trabajo colmado de sensibilidad donde la voz del cantaor rebosa claridad y seriedad en un delicioso equilibrio. Diego nos canta unas letras escritas por él y de ahí el sentimiento con el que las ejecuta. Le acompañan las guitarras de Antonio Carrión y Manuel Herrera. A mis hermanos tiene los requisitos para convertirse en una obra de culto que supere el paso del tiempo. Editado por Nuba Records/Karonte.
Aquí lo tenéis por seguiriyas:
Y aquí por caña:
Día del flamenco en La Isla de Camarón
Otro año más disfrutaremos en La Isla de una serie de actos organizados para celebrar el día del flamenco. Una programación muy diversa que se desarrollará desde el 9 al 16 de noviembre.
Contaremos con dos exposiciones fotográficas, una de ellas REENCUENTRO, del maestro Pepe Lamarca, y otra colectiva organizada por Flamenco de La Isla, en la que se recogen instantáneas realizadas en la pasada edición de La Isla Ciudad Flamenca.
Por otro lado, habrá un ciclo de cine flamenco en el que se podrán ver las siguientes películas: PACO DE LUCÍA. La busqueda, BOSQUE DE MUSAS. Un paseo flamenco por La Isla y TRIANA PURA Y PURA.
También se celebrará un merecido homenaje al gran cantor isleño FARINA. Y durante el fin de semana, las actuaciones de Paula Sierra, Paquito de La Isla, Nina Alemania, Mesalla y Carolina Castilla, en diferentes lugares de La Isla.
Para culminar este semana de actos, el lunes se realizará la entrega del galardón LEYENDA DEL FLAMENCO a Juan Peña, el Lebrijano.
En la tarde-noche del sábado, cobra protagonismo nuestra asociación que presenta una serie de actos en la Venta de Vargas.
Presentaremos el número 8 de nuestra revista, así como nuestra biblioteca flamenca, como aperitivo de la presentación del último libro de Juan José Téllez Paco de Lucía, el hijo de la portuguesa.
Posteriormente se procederá a la iluminación de la estatua de Camarón, acto organizado por Flamenco de La Isla.
Y terminaremos la noche con la actuación de Esther Aranda, al baile, Juanma Aguilar, al toque, Paco Peña Gasolina Hijo y Juan Moneo el Momo, al cante.
Contaremos con dos exposiciones fotográficas, una de ellas REENCUENTRO, del maestro Pepe Lamarca, y otra colectiva organizada por Flamenco de La Isla, en la que se recogen instantáneas realizadas en la pasada edición de La Isla Ciudad Flamenca.Por otro lado, habrá un ciclo de cine flamenco en el que se podrán ver las siguientes películas: PACO DE LUCÍA. La busqueda, BOSQUE DE MUSAS. Un paseo flamenco por La Isla y TRIANA PURA Y PURA.
También se celebrará un merecido homenaje al gran cantor isleño FARINA. Y durante el fin de semana, las actuaciones de Paula Sierra, Paquito de La Isla, Nina Alemania, Mesalla y Carolina Castilla, en diferentes lugares de La Isla.Para culminar este semana de actos, el lunes se realizará la entrega del galardón LEYENDA DEL FLAMENCO a Juan Peña, el Lebrijano.
En la tarde-noche del sábado, cobra protagonismo nuestra asociación que presenta una serie de actos en la Venta de Vargas.Presentaremos el número 8 de nuestra revista, así como nuestra biblioteca flamenca, como aperitivo de la presentación del último libro de Juan José Téllez Paco de Lucía, el hijo de la portuguesa.
Posteriormente se procederá a la iluminación de la estatua de Camarón, acto organizado por Flamenco de La Isla.
Y terminaremos la noche con la actuación de Esther Aranda, al baile, Juanma Aguilar, al toque, Paco Peña Gasolina Hijo y Juan Moneo el Momo, al cante.
Una noche en Marruecos
Por Víctor Rosa
Publicado en el número 7 de la revista LA FRAGUA, junio de 2015.
Hace ya algunos años tuve la
suerte de viajar a Marruecos invitado por mi amigo Luis, el Gordo para celebrar su cumpleaños. Habíamos quedado en Tetuán y
quería aprovechar que Paco de Lucía pasaba allí unos días para cenar con él y
así podérnoslo presentar. Esa oportunidad se presenta una vez en la vida y, por
supuesto, no la iba a dejar pasar. Hice la maleta y tomé el primer ferry de la mañana. Me acompañaban Servando,
Katumba y Popo, buenos amigos y grandes músicos.
¡Dios mío! Íbamos nerviositos perdíos. Aún no creíamos lo que nos
estaba pasando.
−Quillo, ¡que vamos a conocer a Paco!
− ¡Anda ya, picha! no mientes
ruina, a mí me
Antonio Molina Flores ...con Camarón
CAMARÓN,
mito y leyenda.
Publicado en el número 7 de la revista LA FRAGUA, junio de 2015.
Publicado en el número 7 de la revista LA FRAGUA, junio de 2015.
Primero fue la leyenda; después vino el mito. Pero
como todos los relatos del origen, lo mejor será empezar por el principio.
En el principio fue la cinta casette. En una vida
feliz y sin pretensiones, salíamos a la carretera con la música a tope. Solo
había radio cassetes y la radio difícilmente se sintonizaba. Escuchábamos a Bambino
y a Los Chichos. Después, en esta misma estela de música que se compraba en las
ventas, vino Camarón. Hablo de carreteras, caminos y veredas de Galera,
Huéscar, Baza, El Puerto de Santa María, Marbella y San Fernando.
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