Día del flamenco en La Isla de Camarón

Otro año más disfrutaremos en La Isla de una serie de actos organizados para celebrar el día del flamenco. Una programación muy diversa que se desarrollará desde el 9 al 16 de noviembre.

Contaremos con dos exposiciones fotográficas, una de ellas REENCUENTRO, del maestro Pepe Lamarca, y otra colectiva organizada por Flamenco de La Isla, en la que se recogen instantáneas realizadas en la pasada edición de La Isla Ciudad Flamenca.

Por otro lado, habrá un ciclo de cine flamenco en el que se podrán ver las siguientes películas: PACO DE LUCÍA. La busqueda, BOSQUE DE MUSAS. Un paseo flamenco por La Isla y TRIANA PURA Y PURA.

También se celebrará un merecido homenaje al gran cantor isleño FARINA. Y durante el fin de semana, las actuaciones de Paula Sierra, Paquito de La Isla, Nina Alemania, Mesalla y Carolina Castilla, en diferentes lugares de La Isla.

Para culminar este semana de actos, el lunes se realizará la entrega del galardón LEYENDA DEL FLAMENCO a Juan Peña, el Lebrijano
 

 


En la tarde-noche del sábado, cobra protagonismo nuestra asociación que presenta una serie de actos en la Venta de Vargas.
Presentaremos el número 8 de nuestra revista, así como nuestra biblioteca flamenca, como aperitivo de la presentación del último libro de Juan José Téllez Paco de Lucía, el hijo de la portuguesa.
Posteriormente se procederá a la iluminación de la estatua de Camarón, acto organizado por Flamenco de La Isla. 
Y terminaremos la noche con la actuación de Esther Aranda, al baile, Juanma Aguilar, al toque, Paco Peña Gasolina Hijo y Juan Moneo el Momo, al cante.


Una noche en Marruecos


Por Víctor Rosa


Publicado en el número 7 de la revista LA FRAGUA, junio de 2015.


Hace ya algunos años tuve la suerte de viajar a Marruecos invitado por mi amigo Luis, el Gordo para celebrar su cumpleaños. Habíamos quedado en Tetuán y quería aprovechar que Paco de Lucía pasaba allí unos días para cenar con él y así podérnoslo presentar. Esa oportunidad se presenta una vez en la vida y, por supuesto, no la iba a dejar pasar. Hice la maleta y tomé el primer ferry de la mañana. Me acompañaban Servando, Katumba y Popo, buenos amigos y grandes músicos.
¡Dios mío! Íbamos nerviositos perdíos. Aún no creíamos lo que nos estaba pasando.
Quillo, ¡que vamos a conocer a Paco!
Víctor Rosa, guitarrista
− ¿Tú te imaginas que al final no puede venir?
− ¡Anda ya, picha! no mientes ruina, a mí me

Antonio Molina Flores ...con Camarón

CAMARÓN, mito y leyenda.

Publicado en el número 7 de la revista LA FRAGUA, junio de 2015.


Primero fue la leyenda; después vino el mito. Pero como todos los relatos del origen, lo mejor será empezar por el principio.
En el principio fue la cinta casette. En una vida feliz y sin pretensiones, salíamos a la carretera con la música a tope. Solo había radio cassetes y la radio difícilmente se sintonizaba. Escuchábamos a Bambino y a Los Chichos. Después, en esta misma estela de música que se compraba en las ventas, vino Camarón. Hablo de carreteras, caminos y veredas de Galera, Huéscar, Baza, El Puerto de Santa María, Marbella y San Fernando.

Ricardo Pachón obró el milagro de poner a Camarón en la leyenda. Y la leyenda

Pilar Montoya, la Faraona.

Por Antonio Canales

 

Publicado en el número 7 de la revista LA FRAGUA, junio de 2015.

Pilar Montoya Manzano nació en Sevilla en el año 1960. Hija del gran Farruco, llevaba desde siempre impreso en sus venas el ADN de las grandes Faraonas. Su vida giró en torno al flamenco más racial y puro, creando una forma genuina y única de entender la danza flamenca, que siempre fue su gran pasión desde bien pequeña. Con tan solo 15 años,  ya acompañaba a su padre de gira y participó en Flamenco puro, que estaba haciendo una temporada con gran éxito en Broadway. Ella fue una mujer sabia y entregada a su oficio, con la virtud de atesorar los misterios del baile en un cofre de ébano, su corazón.

Pilar Montoya, la Faraona.
Fotografía www.eldiario.es
Siempre recordaremos esa rúbrica suya por

PRINCIPIO. Joaquín de Sola

Principio, 2013


Tan solo ocho temas en este Principio de Joaquín de Sola. Son suficientes para entrever el potencial de este cantaor gaditano que posee un metal de voz privilegiado. Abre con unas alegrías y termina con unas chuflillas de Cádiz, dejando su identidad al descubierto. Arriesga con una sinceridad que asombra, y se atreve con una hechicera composición que el bailaor Antonio Canales firma como

La cositas de comer... En las callejuelas de Camarón



Por Lolo Picardo

Publicado en el número 1 de la revista LA FRAGUA, agosto de 2012.

Qué de cosas nos hemos preguntado de José Monge Cruz, Camarón de La Isla. Cuántas cosas quisiéramos saber de él. Cuántas dudas nos ha sembrado su prematura muerte y por ello, ahora comprendo cómo se sentía Julio Iglesias cuando, apagando la grabadora de Consuelo Font, periodista de la desaparecida Panorama, le conminó a que le contara cuanto supiera de sus costumbres, lenguaje y conversaciones. A sabiendas de que Consuelo había estado en Houston con él y había entablado una pequeña amistad con la familia, el cantante dejó aparcada la entrevista que le quería hacer Consuelo, en el hotel Palace de Madrid, para saber más de José.
Eso mismo creo que nos ha ocurrido a todos con

Ni que me manden a mi

Por Antonio Jiménez Cuenca


“Ni antes ni ahora hubo un eco como el suyo. Donde ponía la voz hacía oro. Su capacidad de transmisión era asombrosa. Era un sonido nuevo en el cante. Tenía un sello que quedará para la eternidad. Camarón ha influido en todos los cantaores de este tiempo. Es posible que también en mí, de alguna manera y sin saberlo”.
Con estas palabras, el maestro Enrique Morente nos daba la dimensión de Camarón sobre sus contemporáneos y la huella dejada.
Escuela cantaora personalísima, escuela Camaronera, donde el fraseo y el quejío hacen bandera del compás flamenquísimo de este largo cantaor que fue y que es El Camarón de La Isla. Decir que José Monje Cruz lo cantaba todo no es faltar a la verdad. 164 obras en su discografía registrada de 1969 a 1992. Diecisiete LP oficiales en veintitrés años de carrera discográfica (más dos obras colectivas dirigida una por Antonio Arenas y la otra por Sabicas; dos singles de villancicos y el "Sere… serenito” de la película Casa Flora). Esta extensa lista de canciones nos muestra su largueza como cantaor flamenco, por todos los palos y todos los estilos. Un cantaor de raza que ha marcado el canon del flamenco actual.
Además, otros rasgos distintivos del carácter de José Monje fueron su curiosidad, su precocidad y su asimilación. La impresión es que Camarón siempre quiso estar informado. Así lo confirman quienes lo conocieron y trataron. Que en la música era de natural curioso, desarrollando con gran intuición todo lo que la tradición heredada de su familia le iba enseñando. Principalmente de su madre Juana. Pero también de la Perla de Cádiz, de Antonio el Chaqueta, de Manolito de María, Joaquín el Canastero, Caracol, Mairena,... y muchos más.
Cuarenta años tras su grabación y veintitrés años después de su muerte, traemos aquí una grabación de 1975 incluida en su disco Arte y majestad, LP número siete de los nueve continuados que realizó con la colaboración especial de Paco de Lucía. Ni que me manden a mí, estilo de fandango de Enrique Morente que José Monje impresiona en vinilo antes que el propio maestro granadino, es una variación del fandango natural con final atarantado y que Camarón ejecuta con un portentoso dominio de la melodía y la armonía vocal. Paco de Lucía le da un contrapunto y una cobertura absoluta.


Abundan en este sentido, José Manuel Gamboa y Faustino Núñez que nos dicen al respecto: “El estilo de fandango natural creado por Enrique Morente lo grabó José antes de que lo hiciese el genial cantaor granadino. Esta interpretación es muy singular debido, en primer lugar, a la salida que realiza Camarón sobre unas palabras de marcado acento árabe, hábitos que por entonces se iban poniendo de moda. Además, la creación morentiana incluye en este fandango una entonación de taranta antes del último verso, como novedosa aportación al universo musical flamenco. El picado soberbio de Paco de Lucía se muestra aquí de forma clara, rematando la faena con la alzapúa.”